lunes, 3 de marzo de 2008

EL VIERNES, EL GOBIERNO ESPAÑOL ACEPTO EXTRADITAR AL MILITAR RETIRADO A LA ARGENTINA


Reclaman que se juzgue primero en España al represor Cavallo

Abogados de ese país aducen que allí la investigación está mucho más avanzada.
Por:
Juan Carlos Algañaraz

TRASLADO. EL REPRESOR, EN 2003,
CUANDO LO LLEVABAN DE MEXICO A ESPAÑA.



Los abogados querellantes de las acusaciones populares y particulares pedirán hoy a la Audiencia Nacional que se fije la fecha del comienzo del juicio oral contra el capitán de corbeta (RE) Ricardo Miguel Cavallo.

Las organizaciones de derechos humanos y otros querellantes señalan que el procedimiento contra el represor de la Escuela de Mecánica de la Armada ha sido completado en España y lo único que falta es comenzar el juicio, mientras que en la Argen tina los trámites están mucho más demorados en las cinco causas abiertas que tiene Cavallo.

"En España, el procedimiento está concluido y sólo falta el establecimiento de la fecha para dar inicio a las sesiones del juicio oral. Antes de cualquier entrega temporal, es necesario que el proceso se inicie de inmediato.

Que sepamos no hay ningún procedimiento urgente pendiente en Argentina como para que se produzca la entrega temporal de Cavallo", sostuvo el letrado Manuel Ollé.El gobierno español autorizó el viernes pasado la extradición a Argentina de Cavallo, pero suspendió la entrega hasta que finalice el proceso abierto en España. La resolución señala que Cavallo podrá ser enviado a su país cuando queden "extinguidas las responsabilidades contraídas en territorio español y que derivan del sumario 19/97 de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional.En aplicación del tratado bilateral de Extradición hispano-argentino "podrá hacerse uso de la entrega temporal (de Cavallo) a la República Argentina, para lo cual tienen que ponerse de acuerdo ambos gobiernos y la Justicia de los dos países".

A esta alternativa se oponen los letrados Ollé y Carlos Slepoy, quienes en su escrito piden que se dicte un auto de admisión de prueba y el señalamiento del inicio de las sesiones del juicio oral.


El fiscal español solicita para Ricardo Miguel Cavallo una pena mínima de 13.332 años de cárcel y otra máxima de 17.010, en función de que se le condene por delitos de lesa humanidad o de genocidio y éstos estuvieran o no relacionados con delitos de terrorismo.

Se imputan siete asesinatos, 227 desapariciones, diez secuestros, 152 delitos de lesiones y 407 de terrorismo. Baltasar Garzón indagaba sobre los crímenes de la dictadura argentina en los famosos Juicios de Madrid, donde Cavallo apareció como uno de los más feroces represores de la ESMA reconocido por sobrevivientes y con muchos testigos de sus actos criminales.

Garzón pidió al gobierno mexicano que detuviera a Cavallo, quien residía en la capital como hombre de negocios, y fue arrestado el 24 de agosto de 2000 acusado por el magistrado español por delitos de lesa humanidad, genocidio y tortura; fue extraditado a España en junio de 2003. Desde entonces, está detenido en una cárcel madrileña y ya ha completado, entre México y España, ocho años de arresto.

En su escrito a la Audiencia Nacional, los letrados señalan que "la voluntad del ejecutivo no puede ser más precisa. La entrega extradicional de Ricardo Miguel Cavallo, queda suspendida hasta la celebración del juicio oral, la existencia de una sentencia firme y, en caso de resultar condenado, hasta la extinción de la pena impuesta".

O sea que antes de ser entregado a su país de origen la situación del represor es la de esperar a que el Alto Tribunal emita una sentencia firme después de la tramitación del juicio oral. En caso de condena, tiene que aguardar hasta cumplir la sanción penal impuesta por la justicia española. Recién después podría considerarse la entrega temporal.

En Argentina, Cavallo tiene pendientes cinco causas por su actuación en la ESMA. El juez argentino Sergio Torres solicitó a España, a finales de diciembre de 2006, la extradición de Cavallo por los delitos de detención ilegal, torturas, extorsión, robos con violencia e intimidación y falsificación documental.

No hay comentarios: